La enseñanza
Como propósito fundamental, la Escuela sostiene el rendir Culto a Dios aplicando la filosofía de la Enseñanza de la Redención que trajo Jesús de Nazareth, el Maestro, el Redentor.
La Escuela también es científica porque investiga, ya que se lo permite su religiosidad sin dogmas. Lo hace dentro del sistema Mente debido a lo cual todos los seres humanos la poseen, porque todos cuentan con Mente.
Los profetas, los apóstoles, debido a ello, pudieron percibir e interpretar las orientaciones del Bien. En muchas oportunidades, esta facultad les permitió plasmarlas en la escritura, formando un material de utilidad para muchas religiones.
Éstas son consideradas buenas y respetables, a la luz de nuestro razonamiento, en tanto ayuden a mejorar la conducta del hombre y lo orienten hacia Dios
La Enseñanza Espiritual de Jesús de Nazareth explica las causas que motivan el sufrimiento y el porqué de los destinos diferentes. En los espíritus la reencarnación es una realidad posible y no se la debe confundir con explicaciones que incluyen fantasías.
La encarnación es un Ordenamiento de la Creación que permite al espíritu habitar en un cuerpo humano, dotado de una mente que le posibilita elaborar el pensamiento, y captar e interpretar la comunicación espiritual. La reencarnación es la posibilidad de volver a encarnar en otras vidas sucesivas, en diferentes familias y con distintos cuerpos, destino y reparación. Ambas tienen como razón fundamental la evolución de los espíritus que se alejaron de Dios y en ocasiones, cumplir misiones como lo hizo Jesús de Nazareth.
Esto es debido a que la Escuela sostiene como principio doctrinario que la Redención o Salvación de los espíritus, es una realidad para todos. No existe la condena eterna.
Se tiene la creencia que un espíritu, luego de desencarnar, puede reencarnar en un animal, esto no es posible, porque no responde a la dinámica de la Creación, que un espíritu pueda encarnar o reencarnar en un cuerpo que no sea humano.
La Encarnación y reencarnación indican que el espíritu tiene la oportunidad de volver para mejorar su estado espiritual, es decir, evolucionar y lo puede hacer, no importa la creencia que practique. Esto se debe a que las confesiones religiosas tienen como propósito orientar al hombre hacia Dios.
El ser humano solo, sin el apoyo de una fe religiosa, es muy difícil que pueda encontrar el camino de la evolución Espiritual porque aunque tenga voluntad de superación necesita de la orientación y cultura espirituales para que pueda encaminarse por el sendero del Bien.


